Un pescador lanza la red al agua turbia y, una hora después, el botín salta en la cubierta. Así funciona Episcanner: tamiza 14 años de registros de incidencia y extrae cada brote de fiebre en cada uno de los 5 570 municipios de Brasil. Entre 2010 y 2023, la red capturó 18 567 epidemias de dengue y 2 199 de chikungunya. Antes, estos datos se recopilaban por piezas, y comparar el norte con el sur era como comparar capturas de ríos distintos. Ahora todo el pescado está en un solo barco.
Cada epidemia atrapada en la red recibe un pasaporte: el número reproductivo básico R0 (a cuántas personas infecta en promedio un enfermo), la semana del pico, la duración y el tamaño. Para el dengue, el R0 promedio fue de 1,97; para el chikungunya, de 2,12. Esto significa que un enfermo de chikungunya transmite la infección a un número ligeramente mayor de personas que uno de dengue. La duración media de una epidemia de dengue es de 26,6 semanas, es decir, más de medio año. El chikungunya es un poco más corto: 25,5 semanas. Pero estos son promedios nacionales; en la práctica, el panorama es tan variopinto como las escamas de un pez.
¿Por qué ocurre esto? Cuando el agua se calienta, los peces se comportan de otra manera. Las epidemias son transmitidas por mosquitos Aedes, cuya actividad depende de la temperatura y las lluvias. Los investigadores alimentaron un modelo de aprendizaje automático con datos climáticos para predecir la semana del pico. Resultó que la temperatura de enero y el índice de El Niño del último trimestre del año anterior son importantes para el pronóstico. Cuando El Niño es positivo, las epidemias llegan antes; cuando es La Niña, llegan después. Un océano cálido parece espolear a los mosquitos.
Hasta este trabajo no existía una imagen unificada de cómo las epidemias de dengue y chikungunya varían en tiempo y espacio a escala nacional. Ahora hay un conjunto de datos abierto, y las autoridades sanitarias pueden planificar dónde y cuándo colocar trampas para mosquitos o almacenar medicamentos. El pescador no solo presume de su captura: muestra en qué parte del río conviene lanzar la red la próxima vez.
La red no se ha lanzado por última vez. Los datos se actualizarán semanalmente y cada nueva epidemia se sumará a la captura general. Con el tiempo, a la red se añadirán datos sobre los serotipos del virus del dengue y el estado inmunológico de la población, para entender mejor por qué en un lugar los peces van en cardumen y en otro, de uno en uno. Entonces el pronóstico será aún más preciso, y el pescador podrá avisar de la tormenta con antelación.
La duración media de una epidemia de dengue en Brasil es de unas 27 semanas, es decir, más de medio año. Sin embargo, en los estados del norte las epidemias pueden durar casi un año, mientras que en el sur apenas un par de meses.