Para replicar exactamente el comportamiento de 50 partículas cuánticas en un ordenador normal, se necesitaría una memoria más pesada que la Tierra. Los ingenieros encuentran atajos: simplifican los cálculos de tal manera que la simulación se vuelve posible en un portátil común. Esto acelera el camino hacia tecnologías cuánticas reales que transformarán la búsqueda de fármacos y el descifrado de códigos.
🎯 Simular con precisión 300 cúbits requeriría anotar más números que átomos hay en todo el universo observable.