Mediante una encuesta de preferencias declaradas y un modelo de clases latentes, se analizaron las preferencias de los habitantes de los Países Bajos al elegir cómo ir y volver de la estación. Se identificaron tres grupos: los «entusiastas del sharing multimodal» (58%), dispuestos a usar distintos tipos de micromovilidad según las características del trayecto; los «ciclistas cautelosos, reacios al sharing» (16%), que prefieren la bicicleta personal y consideran el alquiler complicado y peligroso; y los «opositores al sharing que eligen transporte público» (27%), que evitan la micromovilidad y prefieren autobuses y tranvías. Para distancias cortas, la accesibilidad peatonal sigue siendo prioritaria, lo que respalda políticas de desarrollo orientado al tránsito. En distancias largas, en zonas de alta demanda se justifican rutas de transporte público frecuentes y densas, mientras que las estaciones con baja demanda se atienden mejor con diversos medios de micromovilidad, aunque un exceso de opciones puede generar solo competencia por los mismos pasajeros.
Después de la llegada del tren, los pasajeros se dispersan desde la estación, como agua en un delta: cada uno elige su cauce. Científicos neerlandeses encuestaron a miles de personas e identificaron tres tipos. Los 'Versátiles' (58%) alternan fácilmente entre autobús, patinete de alquiler y caminar. Los 'Hogareños sobre ruedas' (16%) son fieles a su bicicleta personal, pero temen los dispositivos de alquiler; un miedo a menudo exagerado: los accidentes con ellos son mucho menos frecuentes de lo que parece. Los 'Amantes de lo probado' (27%) prefieren el autobús o el tranvía, evitando cualquier escúter. Este caos de preferencias no es solo estadística. De él depende cómo planificar la ciudad: si el destino está a un paso, casi todos irán andando, y se necesitan aceras anchas. Cuando el trayecto es más largo, es clave que los autobuses no compitan con el alquiler. El abanico de opciones se expande, y la meta es que los flujos no choquen, sino que confluyan en una red única y cómoda.
🎯 Un paseo a pie corto es la reina de la comodidad: casi todos prefieren ir andando si el trayecto no supera unos minutos.