Midiendo una fuerza débil en balanzas cuánticas, los científicos eludieron la principal barrera de ruido. El nuevo método, como escuchar el eco desde dos lados, amplifica la señal sin amplificar el ruido. Esto puede hacer que los detectores de ondas gravitacionales sean aún más sensibles.
🎯 El límite cuántico estándar se superó por primera vez en la práctica en 2013: los físicos utilizaron luz comprimida en el detector GEO600, y desde entonces la sensibilidad de los observatorios de ondas gravitacionales casi se ha duplicado.