Diminutos diamantes del tamaño de un virus, arrojados en un líquido bajo una presión colosal, brillaron y revelaron el secreto de la compresión desigual. Esto podría abrir el camino a materiales más resistentes que el acero.
🎯 Una presión de 20 gigapascales (aproximadamente 200.000 atmósferas) puede transformar grafito blando en diamante; exactamente estas condiciones se crean en las celdas de yunque de diamante.