El caos en el Universo es difícil de notar, aunque los científicos hablan mucho de él. Los autores simularon cómo brillan los puntos calientes cerca de un agujero negro en un campo magnético. Resultó que los puntos que se mueven caóticamente cambian su luz de forma distinta: como un titileo irregular en lugar de destellos claros. Esto podría ayudar a encontrar caos en el cosmos. Imagina una bombilla que parpadea sin orden: así se delata el caos.
En un nuevo estudio, los científicos simularon un agujero negro en rotación, alrededor del cual el espacio y el tiempo están tan curvados que ni siquiera la luz puede escapar. En ese entorno, los grumos de gas incandescente se mueven en órbitas, como músicos en una orquesta: algunos mantienen un ritmo preciso, otros caen en una cacofonía caótica. Durante mucho tiempo, los astrónomos no pudieron distinguir el orden del caos con solo observar la luz de un agujero negro. Pero ahora, al registrar el cambio de brillo —la curva de luz— y analizar su espectro de potencia, los científicos encontraron la clave. El espectro de potencia muestra en qué frecuencias parpadea la luz. Para órbitas regulares, produce picos agudos y aislados, como una sola nota pura. Para las caóticas, muestra jorobas anchas y borrosas, parecidas al ruido del viento. Sorprendentemente, incluso en ese ruido emerge un patrón: a partir del ancho del pico se puede calcular qué tan fuerte es el caos. Así, el caos emborrona la señal, pero es precisamente esa borrosidad la que permite medir su fuerza. Este descubrimiento brinda a los astrónomos una herramienta para buscar el caos en agujeros negros reales.
🎯 El caos no significa desorden total: en él hay patrones ocultos que son difíciles de predecir.
🎬 En 'El problema de los tres cuerpos' de Liu Cixin, el caos de los tres soles hace que el clima sea impredecible, de manera similar a cómo las órbitas caóticas alrededor de un agujero negro afectan su brillo.