
La relatividad general, que describe la curvatura, fue completada por Albert Einstein en 1915. Los matemáticos brindaron una inmensa ayuda: Marcel Grossmann enseñó a Einstein el análisis tensorial, y Bernhard Riemann ya había desarrollado en el siglo XIX la geometría de los espacios curvos.
Einstein sustituyó la atracción newtoniana por geometría. En el espacio-tiempo plano, los cuerpos viajan en línea recta. En el curvo, sus trayectorias, llamadas geodésicas, rodean los cuerpos masivos. La Luna no es 'atraída' hacia la Tierra, sino que rueda por la depresión creada por la masa terrestre en el tejido del universo.