Un fotón de microondas es casi imperceptible. Pero con una trampa superconductora se puede hacer que se multiplique en decenas de partículas iguales. Así surge una avalancha fácil de detectar. Este detector es capaz de contar cada cuanto de luz, lo que abrirá el camino a las redes de computación cuántica y al estudio de la radiación de fondo cósmico.
🎯 La energía de un solo fotón de microondas es aproximadamente 100 000 veces menor que la de un fotón de luz visible, pero precisamente estas partículas transportan información sobre el Universo temprano.