En la cosmología cuántica de lazos modificada (mLQC-I) se investiga la dinámica del universo con distinta velocidad de expansión en distintas direcciones (anisotropía). Se descubrió un nuevo mecanismo de alisado natural: tras el rebote cuántico (que sustituye al Big Bang) la anisotropía se suprime rápidamente por sí sola, sin ajuste fino, para cualquier tipo de materia. Es como cuando una ola del mar alisa las ondulaciones sobre la arena. El resultado explica por qué nuestro universo es tan homogéneo y destaca a mLQC-I entre otros modelos con rebote.
El Universo temprano estaba lejos de ser perfecto: algunas regiones se estiraban más rápido que otras, creando pliegues y distorsiones. Pero el rebote cuántico —la transición de contracción a expansión, causada por las leyes del micromundo— lo corrige todo. En lugar del Big Bang con su densidad letal, el Universo primero se contrae y luego, debido a las correcciones a la curvatura del espacio-tiempo, rebota e inicia la expansión del Universo. En ese momento, todas las irregularidades desaparecen, como las arrugas de una sábana al tirar bruscamente de sus esquinas.
Sorprendentemente, este mecanismo funciona para cualquier composición de materia —ya sean partículas, radiación o algo más. El resultado no depende de qué está hecha la 'sábana' del cosmos.
🎯 En el rebote cuántico, el tejido del espacio no se comprime en un punto de densidad infinita, sino que se alisa suavemente, como una sábana arrugada después de un tirón.