Los científicos han aprendido a leer la historia de las galaxias en sus fotografías, como detectives por las pistas. Resulta que la forma y el color revelan la edad y el polvo con más precisión que los costosos espectros. El nuevo método combina ambos enfoques y promete una revolución en los sondeos cósmicos.
🎯 El polvo en las galaxias no solo dificulta las observaciones: él mismo cuenta la historia del nacimiento y muerte de las estrellas, ya que está compuesto de elementos pesados expulsados por viejos astros.