El Universo se expande cada vez más rápido, y los científicos verifican si las leyes de la gravedad han sido alteradas. Estudiaron cómo se distorsiona la luz de galaxias lejanas, de manera similar a como las ondas en el agua cambian la vista del fondo. Resultó que algunas teorías no contradicen los datos anteriores, pero ofrecen nuevas pistas. ¿Se podrá así desentrañar la causa de la aceleración?
La luz de galaxias galaxias lejanas, al atravesar cúmulos de materia, se distorsiona, como el fondo de una piscina se fragmenta con las ondas del agua. Los astrónomos miden estas curvaturas apenas perceptibles de la forma y obtienen un mapa de las «ondulaciones» gravitacionales. Este es el lente débil, un detector natural de materia oscura. Sin embargo, la expansión acelerada del cosmos se atribuye normalmente a la energía oscura, pero quizás no existe y la propia gravedad a escalas gigantescas funciona de manera ligeramente distinta. Al probar teorías donde la fuerza de gravedad recibe una pequeñísima corrección, los científicos las aplicaron al mapa de distorsiones. Resultó que las desviaciones permitidas de la ley de Einstein se limitan a apenas unos porcentajes. Para notar la diferencia, hubo que promediar las formas de millones de galaxias. Si la gravedad fuera distinta, las constelaciones nocturnas «ondularían» de otro modo, y eso sería visible. Así, el fenómeno de lente se convirtió en un juez que separa las correcciones permitidas de las fantasías.
🎯 Cuando un cuásar lejano, una galaxia lente y un telescopio se alinean, aparece un anillo de Einstein: un círculo de luz perfectamente uniforme.