El escaso número de cráteres de impacto en Titán indica una superficie relativamente joven. Anteriormente, se estimaba una edad de 200–1000 millones de años usando leyes de escala para agua y arena, que no consideraban la composición real de la superficie: hielo de agua y clatratos de metano. En este trabajo, se realizó un modelado numérico de impactos de cuerpos de distintos tamaños contra un blanco helado con una capa superficial de clatratos de metano de 0–15 km de espesor. A partir de los resultados, se obtuvieron nuevas leyes de escala, con las cuales se determinó que la edad de retención de cráteres en Titán es de 300–340 millones de años (asumiendo impactadores heliocéntricos y presencia de clatratos en la superficie). Esta estimación evidencia procesos endógenos y/o exógenos activos que recientemente han renovado el relieve del satélite.
Titán, descubierto por Christiaan Huygens en 1655, se parece a un lienzo que se repinta constantemente. Los impactos de polvo cósmico y asteroides dejan marcas de cráteres en él. Pero un artista invisible – las fuerzas de la propia luna – cubre todo con una capa fresca una y otra vez, borrando las viejas pinceladas. Antes, la edad de la superficie se estimaba por el número de cráteres, pero no se tenía en cuenta que la corteza de Titán no es solo roca, sino una mezcla de hielo de agua y clatrato de metano, rico en carbono. Los científicos modelaron los impactos en este 'pastel de capas' y descubrieron: los cráteres desaparecen en solo 300–340 millones de años. En comparación, es como si en la Tierra se borraran todas las huellas de los dinosaurios. El rejuvenecimiento se debe a las lluvias de hidrocarburos y a los volcanes de hielo. Sorprendentemente, a –180 °C, el hielo común fluye como resina, llenando los cráteres y haciendo la superficie lisa, como una capa fresca de pintura.
🎯 En Titán hace tanto frío que el hielo de agua se comporta como roca, y el metano hace el papel del agua: hay lagos, ríos e incluso lluvia de metano.
🎬 En la novela de Kurt Vonnegut 'Las sirenas de Titán', el satélite se presenta como un mundo misterioso; la investigación confirma que su superficie es realmente inusualmente joven.