Tras la extirpación de la mama, a la mujer a menudo se le coloca un implante y luego se irradia el tórax para destruir las células cancerosas restantes. La terapia con protones es buena porque ataca con precisión y afecta menos al corazón y a los pulmones. Pero en algunas pacientes, alrededor del implante se forma una cápsula de tejido cicatricial denso que comprime el implante, endurece el pecho y causa dolor. Esto se denomina contractura capsular.
Los científicos estudiaron las historias de 24 mujeres que recibieron este tratamiento entre 2015 y 2021. Ocho desarrollaron contractura y dieciséis no. Para cada una calcularon cuánta radiación y con qué energía recibió la fina capa de tejido alrededor del implante (de 5 mm de grosor). Resultó que el riesgo aumenta cuando en algunas zonas de esta capa la dosis y la energía son altas simultáneamente, mientras que en otras son demasiado bajas. Es como calentar una sartén de manera desigual: en algunas partes se quema y en otras queda cruda.
Los investigadores encontraron tres valores umbral. Si en la capa de 5 mm alrededor del implante la dosis superior a 55,8 grays (ajustada por efecto biológico) se combina con una energía de protones superior a 2,2 keV por micrómetro, el volumen de dicho tejido debe ser inferior al 0,0033%. La segunda restricción es similar, pero para una energía de 5,4 keV/μm. La tercera, en cambio, exige que casi toda la capa (más del 97%) reciba al menos una dosis baja con energía baja. Es como una receta: no sobrecalentar y no dejar zonas frías.
Estas reglas se probaron en un modelo informático que predice el riesgo de contractura. El modelo identificó correctamente el 91,7% de los casos. Ahora los médicos pueden planificar la irradiación con protones de antemano para no superar los límites seguros. Para las mujeres que han superado un cáncer de mama, esto supone una oportunidad de conservar no solo la salud, sino también la calidad de vida tras la reconstrucción.
La contractura capsular es la causa más frecuente de reintervención tras la colocación de un implante mamario, incluso sin irradiación.