Detectores polares captan una tormenta solar ✎ exprés

Original: "Ground Level Enhancement (GLE#77) in the gamma-ray component: First observation from Arctic and Antarctic stations"
arXiv:2601.22807 · 2026-01-30 · arXiv non-exclusive · análisis propio · 2 min
Por primera vez, una tormenta solar fue observada con detectores de rayos gamma en ambos polos de la Tierra.

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Una llamarada solar es como un disparo de un cañón gigante: expulsa una corriente de partículas cargadas al espacio. Cuando esa corriente llega a la Tierra, el campo magnético del planeta normalmente la desvía, pero en las regiones polares las partículas penetran en la atmósfera. Allí chocan con los átomos del aire y generan un destello de radiación gamma, que es lo que captan los detectores.

El 11 de noviembre de 2025, el Sol produjo una llamarada de clase X y, junto con ella, una fuerte emisión de protones. Los detectores de rayos gamma en estaciones del Ártico y la Antártida registraron este evento por primera vez de manera simultánea. Los instrumentos mostraron dos picos: el primero, rápido, llegó a las 10:38 GMT; el segundo, retardado, a las 13:08. El primer pico fue visible incluso en latitudes bajas, donde el escudo magnético terrestre es más fuerte, mientras que el segundo solo se observó donde ese escudo es más débil, es decir, cerca de los polos.

Los detectores de rayos gamma en los polos actuaron como ojos adicionales para los monitores de neutrones, que normalmente vigilan los protones solares. Esto significa que los científicos ahora tienen una nueva herramienta para observar el clima espacial.

La comparación con los datos del satélite GOES-18 mostró que el pico rápido coincidió con un flujo de protones de energía superior a 150 MeV, mientras que el pico retardado coincidió con un flujo de 12–99 MeV. Esta diferencia se explica porque las partículas más energéticas viajan más rápido y penetran más profundamente en el campo magnético terrestre. El evento recibió el nombre de GLE #77, el caso número 77 de mejora terrestre por protones solares en toda la historia de las observaciones.

Los detectores de rayos gamma polares resultaron ser sensibles a este tipo de tormentas y pueden usarse junto con los monitores de neutrones. Para las personas en la Tierra, estos eventos no son peligrosos, pero pueden afectar a los satélites y las comunicaciones por radio, por lo que es importante vigilarlos.

Los protones solares, al entrar en la atmósfera terrestre, pueden generar radiación gamma que los detectores en los polos captan como un destello. Es similar a cómo las gotas de lluvia, al caer sobre un techo, crean un ruido que permite estimar la intensidad de la lluvia.

Científicos
Christian DopplerD. B. McLaughlinDidier QuelozMichel MayorR. A. RossiterMax Planck
Conceptos
satélite Swift gw170817