
La primera señal de ondas gravitacionales observada a partir de la fusión de un sistema binario de estrellas de neutrones, detectada en 2017.GW170817 es la primera señal de ondas gravitacionales detectada a partir de la fusión de dos estrellas de neutrones, observada el 17 de agosto de 2017. Fue un evento histórico porque también estuvo acompañado de radiación electromagnética en todo el espectro, desde rayos gamma hasta ondas de radio, marcando el inicio de la astronomía multimensajero. La señal proporcionó evidencia directa de que las fusiones de estrellas de neutrones producen elementos pesados como el oro y el platino, y permitió una nueva medición de la tasa de expansión del universo.
GW170817 fue detectado por la colaboración LIGO-Virgo y anunciado el 16 de octubre de 2017. Fue el primer evento de ondas gravitacionales con una contraparte electromagnética confirmada.
La señal fue detectada por los observatorios de ondas gravitacionales LIGO y Virgo como un chirrido de unos 100 segundos de duración, mientras las dos estrellas de neutrones espiralaban acercándose y finalmente se fusionaban. Las ondas gravitacionales transportaban información sobre las masas de las estrellas (aproximadamente 1,4 y 1,1 masas solares) y la distancia al evento (unos 130 millones de años luz). El posterior estallido de rayos gamma, observado 1,7 segundos después, y el resplandor de la kilonova, visto en el óptico e infrarrojo, localizaron la galaxia anfitriona NGC 4993.
El evento se ha utilizado para poner a prueba la relatividad general, medir la constante de Hubble y comprender el origen de los elementos pesados en el universo.
La fusión produjo alrededor de 200 masas terrestres de oro y platino, confirmando que las colisiones de estrellas de neutrones son minas de oro cósmicas.














