Los cúbits necesitan el espacio: frío y ingravidez ayudan a las computadoras cuánticas
El cúbit, el corazón de la computadora cuántica, es como una pompa de jabón: el más mínimo soplo la revienta. En la Tierra, la gravedad tira de las pompas hacia abajo, creando vibraciones, y la agitación térmica de los átomos añade temblor.






















