Los átomos cuánticos en una jaula láser repiten el destino del montón de nieve: sus irregularidades crecen según la misma ley universal. La frontera entre los mundos clásico y cuántico se ha hecho aún más delgada.
🎯 La escala de Family–Vicsek se observó por primera vez en simulaciones informáticas de deposición aleatoria de partículas en los años ochenta.