Cuando los químicos calculan el comportamiento de las moléculas en el ordenador, utilizan métodos aproximados porque el cálculo exacto es demasiado complejo. Para los átomos ligeros existen estándares contrastados, pero para los pesados, donde los efectos de la relatividad son importantes, no los había. Es como comprobar una regla con otra regla, en lugar de con el metro patrón.
El nuevo enfoque utiliza una descomposición que permite resolver con exactitud las ecuaciones para sistemas grandes. Con ella, los científicos obtuvieron datos de referencia para moléculas con átomos pesados. Luego compararon con estos datos dos métodos aproximados populares y descubrieron cuánto se equivocan.
Esta comprobación ayuda a entender dónde los métodos aproximados son fiables y dónde fallan. Esto es crucial para el desarrollo de nuevos materiales y fármacos, donde la precisión de las predicciones es crítica.
Los efectos de la relatividad se manifiestan con mayor intensidad en el oro: precisamente por ellos tiene color amarillo, y no plateado como otros metales.