Louis de Broglie nació en una familia aristocrática. Estudió historia en la Sorbona, pero luego se cambió a la física. Durante la Primera Guerra Mundial, sirvió en una estación de radio, lo que despertó su interés por las ondas electromagnéticas. En 1924, en su tesis doctoral, propuso la hipótesis de las propiedades ondulatorias de la materia, que inicialmente fue recibida con escepticismo, pero tras la confirmación experimental de la difracción de electrones le valió el Premio Nobel de Física (1929). Más tarde trabajó en la interpretación de la mecánica cuántica, desarrollando la teoría de la onda piloto, alternativa a la interpretación de Copenhague.