El azul es el color más caprichoso de cualquier pantalla. Para obtenerlo, hay que gastar mucha energía y, a menudo, la luz resulta apagada. Los químicos llevan tiempo buscando moléculas que brillen en azul profundo de forma intensa y duradera. Ahora han ideado un nuevo diseño basado en europio, un metal de tierras raras capaz de emitir una luz azul pura.
La molécula se asemeja a una perla en un anillo: en el centro hay un ion de europio, rodeado por un anillo de átomos que lo protege de interferencias. Este anillo (un éter corona) y aniones especiales (carboranos) actúan como un empaquetado compacto, impidiendo que el europio pierda energía. Como resultado, casi el 90% de la energía se convierte en luz, no en calor. Estas moléculas pueden calentarse y evaporarse en vacío para fabricar películas delgadas para LED.
El truco principal está en la disposición espacial de la molécula. Los científicos demostraron que no solo es importante proteger el ion de europio, sino también "atrapar" su electrón excitado en el lugar adecuado. Es como mantener una pelota en un hoyo profundo: no rodará ni perderá energía. Este enfoque es una hoja de ruta para crear LED azules aún más brillantes y duraderos.
El europio lleva el nombre de Europa, y sus compuestos se usan en los billetes de euro como medida de seguridad contra la falsificación: brillan en rojo bajo luz ultravioleta.