Un misterio cósmico: la tasa de expansión del universo medida hoy no coincide con lo que vemos del eco del Big Bang. Una nueva idea—introducir dos tipos de energía oscura temporal en el universo primitivo—hace que las cifras casi coincidan. Es como usar un segundo condimento para arreglar una receta que el primero no pudo.
🎯 La tasa se mide en kilómetros por segundo por megapársec: un megapársec equivale a 3,26 millones de años luz. Los métodos locales la sitúan en 73, el resplandor del Big Bang en 67. El modelo de dos energías oscuras tempranas eleva la cifra del resplandor a unos 70, casi resolviendo la discrepancia. Y aquí viene el giro: esas energías oscuras tempranas parpadearon durante menos de una billonésima de segundo, pero su firma aún ondula a través del cosmos hoy.