Justo después del Big Bang, el Universo era una sopa caliente de partículas. Los neutrinos, al escapar de ella, debieron enfriarse hasta 1,96 grados sobre el cero absoluto. Una nueva investigación mostró que unos minúsculos grumos en aquel plasma, al desvanecerse, enfriaron un poquito más el fondo d
arXiv:2605.11956 · 2026-05-12