Veleta cósmica: cómo el viento de una estrella revela sus secretos exprés

Original: "The line modulations of H-like Fe, Ca, Ar, and S observed with $$XRISM$$/Resolve in Cyg X-3"
arXiv:2604.23185 · 2026-04-25 · CC BY 4.0 · 2 min
Los rayos X iluminaron el viento estelar y los científicos vieron cómo se mueve.

En las profundidades de la constelación del Cisne, dos estrellas giran una alrededor de la otra. Una es una gigante, la otra es un agujero negro. La gigante expulsa continuamente al espacio un flujo de gas: el viento estelar. Cuando este viento queda bajo los rayos X del agujero negro, comienza a brillar como un letrero de neón. Los astrónomos captaron esa luz y la descompusieron en colores para saber de qué está hecho el viento y cómo se mueve.

Resulta que los diferentes elementos químicos del viento se mueven de maneras distintas. El hierro se mantiene más cerca del agujero negro y sigue su movimiento orbital. El azufre, por el contrario, está disperso por todo el sistema y casi no reacciona a la atracción del agujero negro. El calcio y el argón ocupan una posición intermedia. Es como una multitud corriendo detrás de un autobús: los que están más cerca corren más rápido y siguen su ruta con precisión, mientras que los que están lejos simplemente caminan en la misma dirección.

El viento arrastra tanta materia de la estrella que en un año pierde una masa comparable a la de la Tierra.

Los científicos construyeron un modelo del viento para entender por qué los elementos están distribuidos de esa manera. Descubrieron que los rayos X del agujero negro calientan e ionizan el gas con mayor intensidad cerca de él. El hierro, que es más pesado y pierde electrones más rápido, queda "atado" al agujero negro. El azufre, más ligero, permanece neutro y se dispersa por todo el sistema. Esta imagen ayudó a estimar cuánto gas expulsa la estrella al espacio: aproximadamente de cinco a diez masas terrestres por año.

El período orbital del sistema es de solo 4,8 horas. En ese tiempo, el agujero negro logra dar una vuelta alrededor de la estrella gigante.

Así, el telescopio de rayos X XRISM convirtió el sistema binario en un laboratorio natural. En lugar de construir una instalación para estudiar el viento estelar, los astrónomos la encontraron lista en el espacio. Y ahora sabemos que incluso en un entorno tan extremo como las cercanías de un agujero negro, los elementos químicos se comportan de manera diferente, según cuán "atados" estén a la fuente de gravedad.

La velocidad del viento en el sistema Cygnus X-3 alcanza los 500 kilómetros por segundo, es decir, mil quinientas veces más rápido que el sonido en el aire.

En la novela de Arthur C. Clarke "Cita con Rama", la nave cilíndrica utiliza la gravedad de rotación para crear gravedad artificial, de manera similar a como el viento estelar es retenido por la gravedad del agujero negro.

Científicos
Christian DopplerD. B. McLaughlinDidier QuelozMichel MayorR. A. RossiterMax Planck
Conceptos
estrella de Wolf-Rayet