En el Universo temprano, el minúsculo exceso de materia sobre antimateria es un enigma. El estudio muestra que una gravedad modificada con un campo adicional puede dar la respuesta. Dos variantes de la teoría, como un ajuste preciso de un reloj, a ciertos ritmos de expansión conducen a la cantidad necesaria de materia. Así, ¿de qué está hecho nuestro mundo?
En el primer segundo después del Big Bang, el universo era un caldero hirviente de energía. Pares de 'partícula-antipartícula' nacían y se aniquilaban mutuamente al instante. Pero por cada mil millones de esos pares, una partícula de materia sobrevivía — y ese remanente se convirtió en estrellas, planetas, personas.
Un nuevo estudio culpa de esto a la gravedad modificada. Si el espacio-tiempo no solo está curvado, sino que tiene una característica geométrica adicional (como si removiéramos la sopa con una espátula en lugar de una cuchara), entonces la gravedad inclina la balanza a favor de la materia. Resultó clave el ritmo de expansión, que afecta a la entropía (medida del desorden). A la velocidad de expansión que se observa realmente, el modelo produce el exceso necesario sin ajustar cifras.
🎯 La energía liberada en la aniquilación de las primeras partículas es billones de veces más brillante que la luz de todas las estrellas. Somos las cenizas de ese fuego grandioso.