Una nave espacial se hizo pasar por un cometa oscuro ✎ exprés

Original: "Is the Dark Comet 1998 KY$$_{26}$$ the Spacecraft Phobos 1?"
arXiv:2606.01288 · 2026-05-31 · arXiv non-exclusive · análisis propio · 2 min
Un objeto celeste con una aceleración misteriosa podría ser una estación soviética perdida que vuela hacia un asteroide.

📄 Mostrando la versión "Simple" — "Avanzado" aún no está lista. Añádelo a favoritos para ayudar a priorizarla.

En julio de 1988, la estación automática 'Fobos-1' despegó desde la Tierra. Su objetivo era Marte y su luna, el enigmático Fobos. Dos meses después del lanzamiento, se envió un comando incorrecto a bordo, se perdió la comunicación y la sonda enmudeció para siempre. Desde entonces se la consideró perdida.

Décadas después, los astrónomos notaron un objeto extraño: 1998 KY26. Se mueve de manera diferente a un asteroide común: su trayectoria cambia, como si algo lo empujara. Por lo general, ese comportamiento (aceleración no gravitacional) lo exhiben los cometas, cuyos núcleos expulsan chorros de gas que generan empuje. Pero este cuerpo no tiene ni nube de gas (coma) ni cola. Al enigma se le llamó cometa oscuro.

Los cometas oscuros son híbridos: en cuanto a la órbita, parecen cometas, pero en apariencia son asteroides desnudos. Solo se han descubierto unos pocos, y su naturaleza no está del todo clara.

Los autores del trabajo probaron una idea audaz: ¿y si 1998 KY26 no es en absoluto una roca espacial, sino un resto de la 'Fobos-1'? Calcularon que dos encendidos del motor habrían sido suficientes para que la sonda llegara a su órbita actual. El primer empujón, justo después de la pérdida de comunicación en 1988; el segundo, en mayo de 1996. El impulso total de 1,9 km/s encaja perfectamente con las capacidades del motor principal de la estación, que funcionaba con ácido nítrico y aminas. Curiosamente, en 2031 la sonda japonesa 'Hayabusa-2' debe llegar a este objeto. Si la hipótesis es correcta, no encontrará un asteroide, sino un trozo de tecnología terrestre.

Los motores de la 'Fobos-1' eran tan potentes que se planeaba usarlos para frenar en Marte, por lo que una aceleración accidental en el espacio profundo era técnicamente posible.

La palabra 'oscuro' aquí no se refiere al color, sino a lo encubierto: el objeto se comporta como un cometa pero no muestra los signos habituales, como si ocultara su actividad.

La situación recuerda al relato de Arthur C. Clarke 'El centinela', donde un artefacto lunar resulta ser un rastro de otra civilización, solo que aquí el rastro lo hemos dejado nosotros mismos.

Científicos
Christian DopplerD. B. McLaughlinDidier QuelozMichel MayorR. A. RossiterDavid Charbonneau
Conceptos
cometa cola de cometa sobrevuelo