
A comet is a small icy celestial body that releases gas and dust when approaching the Sun, forming a visible tail.Un cometa es un pequeño cuerpo helado que, al acercarse al Sol, se calienta y libera gas y polvo, formando una cabeza brillante y una cola. Como una bola de nieve que se derrite dejando vapor tras de sí.
Hasta el siglo XVII, los cometas se consideraban fenómenos atmosféricos. Tycho Brahe en 1577, al medir el paralaje, demostró su naturaleza cósmica. Johannes Kepler sugirió trayectorias rectilíneas, pero Isaac Newton en los «Principia Mathematica» (1687) aplicó la ley de gravitación universal para calcular órbitas parabólicas de los cometas. Edmond Halley, tras analizar datos de 24 cometas, identificó el cometa de 1682 con otros observados anteriormente y predijo su regreso en 1758. En la década de 1950, Jan Oort propuso la hipótesis de una gigantesca nube esférica en la periferia. Fred Hoyle investigó las moléculas orgánicas en los cometas y su posible relación con el origen de la vida.
La órbita de un cometa está determinada por las condiciones iniciales y las perturbaciones planetarias. Los cometas de largo período provienen de la nube de Oort con órbitas casi parabólicas. Durante la sublimación, la fuerza reactiva altera la órbita (aceleración no gravitacional). El brillo de la coma se modela mediante la ecuación de transferencia radiativa, considerando la dispersión por el polvo y la fluorescencia de gases (por ejemplo, radicales CN, C₂). Las colas se clasifican por tipo: tipo I — de plasma, formada por la interacción de iones con el campo magnético del viento solar; tipo II — de polvo, donde la presión de la radiación solar F_{\text{rad}} = (S/c) Q_{\text{pr}} A, con S como densidad de flujo radiante, c la velocidad de la luz, Q_{\text{pr}} la eficiencia de presión y A el área de sección transversal de la partícula. El efecto Doppler contribuye al brillo cuando la luz se dispersa en partículas que se mueven rápidamente. La ley de desplazamiento de Wien se utiliza para estimar la temperatura del polvo.
La cola de un cometa siempre apunta en dirección opuesta al Sol, porque la luz solar y el viento solar repelen el gas, como un secador de pelo que aparta el humo.
























