La aceleración cósmica suele atribuirse a la energía oscura, pero un nuevo modelo la obtiene a partir de la post-selección cuántica (consideración de estados futuros) y el desbastado. Sin constante cosmológica ni modificaciones de la gravedad, describe bien los datos de supernovas y cronómetros cósmicos, resolviendo el problema de la coincidencia. El modelo conserva la evolución estándar en el universo temprano, pero predice un parámetro de tirón diferente al de ΛCDM. La aceleración podría no ser nueva física, sino un efecto cuántico macroscópico.
Desde finales del siglo XX se sabe: la expansión del Universo se acelera — las galaxias se alejan cada vez más rápido. El descubrimiento valió el Premio Nobel para Adam Riess, Saul Perlmutter y Brian Schmidt. La explicación estándar se basa en la energía oscura, una fuerza invisible que empuja el espacio. Un nuevo trabajo propone un mecanismo diferente: todo se debe a la post-selección, una regla cuántica que recuerda a una novela policíaca con un final conocido, donde las pistas se ajustan al desenlace. El futuro selecciona solo aquellas opciones de eventos que conducen al resultado deseado. Esto resuelve un viejo enigma: por qué la aceleración comenzó justo ahora, cuando existimos nosotros y las galaxias. El modelo no introduce misticismo y encaja perfectamente con los datos de supernovas y la edad de las galaxias. También describe correctamente las épocas tempranas tras el Big Bang. Una conclusión sorprendente: sin ese 'ajuste', la aceleración habría comenzado en una era de solo átomos, y las estrellas nunca habrían llegado a encenderse.
🎯 Las supernovas de tipo Ia son explosiones estelares con una potencia casi idéntica: se usan como 'reglas' estándar para medir distancias de miles de millones de años luz.
🎬 La post-selección recuerda al argumento del relato 'La historia de tu vida' de Ted Chiang, donde el conocimiento del futuro define las acciones en el presente.