Un rayo láser que incide sobre un gas no genera una multitud de fotones, sino fotones solitarios — como una cascada que se descompone en gotas individuales que nunca vuelan juntas. Este efecto, predicho por primera vez para la generación de altos armónicos, promete fuentes baratas de fotones ultravioletas individuales para comunicaciones inviolables y para grabar películas del movimiento atómico.
🎯 Incluso el láser más estable siempre emite fotones con un ligero agrupamiento. La verdadera «luz por unidades» solo nace en este proceso.