En los primeros instantes tras el Big Bang el Universo se expandía de forma explosiva — como una pompa de jabón que se hincha de una gota a una esfera. El telescopio ACT en los Andes chilenos a 5190 metros de altitud ha precisado los detalles de este proceso. Los físicos descubrieron: detrás del inflado no está solo la gravedad, sino también el aumento de entropía — la tendencia al caos.
La idea no es nueva: ya Bekenstein y Hawking demostraron que en los agujeros negros la entropía depende del área del horizonte de sucesos. Ese mismo horizonte existe en el Universo visible. Cuando nuestra «película» cósmica se estira, su superficie crece, y con ella el número de estados microscópicos posibles. Los modelos donde la curvatura del espacio-tiempo cede el paso a este principio, coincidieron perfectamente con los datos del ACT. Durante la inflación, propuesta por Guth, la entropía creció como una avalancha, dejando en el horizonte un patrón cada vez más complejo — como en una película jabonosa.
Confirmar la hipótesis ayudarán las futuras observaciones de ondas gravitacionales — ondulaciones en el tejido del espacio-tiempo.
El telescopio ACT está instalado a 5190 metros de altitud en el desierto de Atacama — el aire allí es tan seco y ligero que la luz primigenia viaja miles de millones de años casi sin interferencias.