En cualquier proyecto urbano, el comportamiento de los habitantes es una fuerza invisible de la que depende el éxito. Un vecino indeciso puede retrasar la instalación de paneles solares en toda una manzana: su cautela desencadena un aumento del desorden. Para predecir ese efecto, los científicos construyen un modelo estándar compuesto por miles de agentes independientes, cada uno tomando decisiones por sí mismo. El precursor de estos sistemas lo ideó John von Neumann mientras reflexionaba sobre autómatas autorreplicantes. Pero el verdadero avance está en que el modelo capta el comportamiento colectivo, del mismo modo que los astrónomos detectan galaxias por el movimiento de materia invisible. Una prueba en una ciudad británica demostró que la clave de la transición energética no son los generosos subsidios, sino el efecto de imitación entre vecinos. El gemelo digital convierte el caos de los hábitos humanos en un plan preciso.
Los primeros gemelos digitales fueron utilizados por ingenieros de la NASA para reparar naves espaciales sin tocarlas.
Como en la película 'Matrix', solo que este simulador ayuda a construir un futuro mejor en lugar de ocultar la realidad.