
Una cuerda que no desafina: los modos superiores mantienen la luz en el resonador
Afinar una cuerda: los armónicos superiores ayudan a mantener el tono sin ahogar la nota fundamental. En una microcavidad óptica, un diminuto resonador formado por dos espejos, la luz rebota entre las superficies reflectantes y cualquier vibración en la distancia altera la resonancia.













