La energía oscura es una fuerza misteriosa que hace que el Universo se expanda cada vez más rápido. La explicación más simple es la constante cosmológica: su densidad siempre es la misma. Pero recientemente, los datos del instrumento DESI insinuaron que podría estar cambiando. Decidieron comprobarlo con un 'detector de mentiras': un proceso gaussiano (un método matemático flexible que no impone fórmulas rígidas, sino que busca cualquier patrón en los datos).
El método se basó en tres tipos de mediciones: mediciones directas de la tasa de expansión a partir de 37 pares de galaxias-reloj, el brillo de 1624 supernovas y las ondas sonoras en la distribución de galaxias. Todos estos datos, junto con las pistas del fondo cósmico de microondas, permitieron reconstruir la historia de la expansión sin suposiciones sobre cómo debería comportarse la energía oscura.
Conclusión: sin un mapa completo del fondo cósmico de microondas, aún no hay evidencia de una energía oscura cambiante. El detector de mentiras no encontró discrepancias fuertes con el modelo más simple. Pero eso no significa que no existan en absoluto; los datos futuros lo aclararán todo.
Los 37 puntos de cronómetros cósmicos son mediciones directas de H(z) obtenidas sin suponer ningún modelo, simplemente a partir de la diferencia de edades de galaxias que evolucionan pasivamente. Es como medir la velocidad de crecimiento de un niño usando las fotos escolares de distintos años.