Una proteína es como una pequeña máquina que se enciende y se apaga bajo órdenes. La orden llega cuando otra molécula se adhiere a ella, como una llave en una cerradura. Después, la proteína cambia de forma y transmite la señal más allá. Pero cómo exactamente viaja la señal dentro de la proteína había sido un misterio durante mucho tiempo.
Ahora, los científicos combinaron dos métodos: la captura ultrarrápida con láser y la simulación por computadora. El destello láser calienta la proteína, que comienza a moverse, y la computadora reproduce esos movimientos en la pantalla. Al comparar las imágenes, los investigadores identificaron qué partes de la proteína se mueven primero y cuáles después. Resultó que la señal viaja a lo largo de una cadena de varios aminoácidos, como en una carrera de relevos donde el testigo se pasa de un corredor a otro.
Este método funciona para diferentes proteínas. Por ejemplo, los científicos lo probaron en la proteína PDZ3, que transmite señales en las células, y en la PDZ2, que libera una molécula atrapada bajo la acción de la luz. En ambos casos, lograron ver cómo la señal recorre la proteína en milmillonésimas de segundo. Este conocimiento ayudará a crear medicamentos que den en el blanco con precisión y a comprender por qué las proteínas a veces se rompen y causan enfermedades.
Una proteína puede transmitir una señal en una milmillonésima de segundo, más rápido de lo que parpadea una bombilla.