Un láser que emite luz infrarroja, utilizado aquí para excitar y sondear vibraciones moleculares.Un láser infrarrojo es un láser que emite luz en la porción infrarroja del espectro electromagnético, con longitudes de onda que típicamente van desde unos 700 nanómetros hasta 1 milímetro. En el contexto de la física molecular, los láseres infrarrojos son herramientas poderosas para excitar y sondear vibraciones moleculares, ya que la energía de los fotones infrarrojos coincide con las diferencias de energía entre los estados cuánticos vibracionales de las moléculas. Esto permite a los científicos activar selectivamente modos vibracionales específicos y observar cómo responden las moléculas.
Los primeros láseres infrarrojos se desarrollaron en la década de 1960, poco después de la invención del propio láser. El láser de helio-neón (1961) y el láser de dióxido de carbono (1964) estuvieron entre los primeros en emitir en el infrarrojo. El uso de láseres infrarrojos para espectroscopía molecular se expandió rápidamente con el desarrollo de fuentes sintonizables como los osciladores paramétricos ópticos en la década de 1970.
Cuando un pulso de láser infrarrojo incide en una molécula, su campo eléctrico interactúa con el momento dipolar de la molécula, impulsando transiciones entre niveles de energía vibracional. Al ajustar la longitud de onda del láser, los investigadores pueden apuntar a enlaces específicos (por ejemplo, C-H, O-H, C=O) y excitarlos a estados vibracionales más altos. La relajación posterior, a menudo mediante emisión o transferencia de energía, puede detectarse para revelar la estructura molecular, la dinámica y las interacciones. En experimentos de bombeo-sonda, se utilizan dos pulsos infrarrojos: uno para excitar y otro para sondear el sistema con un retardo controlado, mapeando procesos ultrarrápidos.
Los láseres infrarrojos se utilizan en la monitorización ambiental (detección de gases traza), diagnósticos médicos (por ejemplo, análisis de aliento) y control de procesos industriales. En la investigación, permiten estudios de resolución temporal de reacciones químicas y dinámica de proteínas.
El láser de dióxido de carbono, un tipo de láser infrarrojo, es tan eficiente que puede cortar acero, pero también se utiliza en delicadas cirugías oculares porque su longitud de onda es fuertemente absorbida por el agua en los tejidos.












