El corazón late y una onda de presión recorre las arterias, como las ondas en el agua al lanzar una piedra. La forma de esta onda revela la rigidez de los vasos: si las arterias pierden flexibilidad, la onda cambia. Pero verla sin un catéter o un tensiómetro voluminoso era difícil. Ahora, científicos de Budapest han creado un sensor a partir de un hilo conductor flexible. El hilo se tensa en zigzag dentro de una pulsera elástica que se presiona contra la arteria radial en la muñeca. Cuando la onda de presión pasa, el hilo se deforma y su resistencia eléctrica cambia. Esa señal es la onda del pulso.
Primero, el sensor se probó en un simulador mecánico de pulso, un dispositivo que reproduce la onda de presión mediante una leva impresa en 3D que gira. El hilo respondía a cada movimiento con una repetibilidad de 0,9999, casi perfecta. Luego, el sensor se colocó en la muñeca de un voluntario y se comparó con un sensor de fuerza óptico OptoForce. La correlación fue de 0,988, lo que significa que las formas de las ondas coincidieron casi por completo. Todos los puntos clave (el pico sistólico, la muesca dicrótica, el segundo ascenso) aparecieron en sus posiciones temporales correctas. Solo la amplitud del segundo pico resultó ligeramente atenuada: el hilo, como un caramelo masticable, tarda en volver a su estado original tras estirarse, y eso suaviza los detalles agudos.
Antes no estaba claro si un hilo tan simple podía captar los detalles sutiles de la onda del pulso que son importantes para el diagnóstico. Resulta que sí puede. Ahora, el sensor se puede integrar en las pulseras de los relojes inteligentes para monitorear continuamente la salud vascular y detectar problemas a tiempo. El próximo paso es trabajar para restaurar la amplitud verdadera del segundo pico y convertir la forma de la onda en cifras precisas de presión.
El simulador de pulso utilizado en el trabajo reproduce la onda de presión mediante una leva impresa en 3D cuyo perfil se copió de un registro real de presión arterial de una persona de 30 años de la base de datos abierta PhysioNet. El sensor cuesta menos de un dólar, y su sensibilidad permite detectar cambios de fuerza de solo 0,35 newtons, aproximadamente el peso de tres clips.
En la serie 'Altered Carbon', los personajes llevan pulseras que transmiten continuamente su biometría a la nube. Dispositivos así son todavía ciencia ficción, pero el sensor de hilo conductor es un paso real para que la monitorización continua de la presión sea tan discreta como un reloj de pulsera.