Tres voces que se funden en un solo acorde. Así podría describirse lo que ocurre en tres capas de grafeno cuando se las somete a un campo magnético intenso y se las enfría hasta casi el cero absoluto. En cada capa hay electrones y «huecos», lugares vacíos donde falta un electrón. Normalmente se mueven por separado. Pero bajo ciertas condiciones, un electrón de una capa y un hueco de otra se unen formando un par, y todos esos pares comienzan a fluir juntos, sin resistencia. Esto se denomina condensado de excitones: un estado colectivo de pares electrón-hueco que fluyen sin resistencia.
Antes, este estado solo se había observado en dos capas. Ahora, físicos chinos han construido un «sándwich» de tres capas de grafeno separadas por finos espaciadores. Sobre ellas colocaron una capa de disulfuro de wolframio que actúa como sensor: detecta la carga en las capas vecinas e informa de lo que ocurre en el interior. El sensor mostró que, al ajustar los campos eléctricos, las tres capas comienzan a comportarse como un todo único. Los valores intermedios de energía indican que no se trata simplemente de tres pares independientes, sino de un único estado de tres componentes.
Este descubrimiento permite construir sistemas cuánticos más complejos con propiedades programables. Se pueden añadir nuevas capas y ajustar su interacción para modelar fases exóticas de la materia. Tres voces en un acorde: ahora no es solo una metáfora, sino física real.
Los excitones de Rydberg en WSe2 son tan sensibles que distinguen capas de grafeno separadas por solo 1.3 nanómetros: esto es decenas de miles de veces más delgado que un cabello humano. Con un campo magnético de 9 T, la longitud magnética (el tamaño característico de la órbita del electrón) es de unos 8.5 nm, comparable a la distancia entre capas.
La idea de un estado coherente de tres componentes recuerda a la 'tricordia' de la serie 'Star Trek': un ser con tres personalidades independientes que actúan como una sola. En física, tres capas de grafeno forman un único líquido cuántico con dos fases, similar a cómo la tricordia une tres mentes.