Un interruptor de luz se acciona hacia arriba y hacia abajo, y en cada posición permanece igual. Algo similar ocurre con dos capas de nitruro de boro hexagonal, un material compuesto por átomos de boro y nitrógeno. Si colocas una capa sobre otra y la giras, pueden fijarse en una de dos posiciones. Los científicos demostraron por primera vez que estas posiciones se pueden alternar con un simple giro, como si accionaras un interruptor.
Para comprobarlo, fabricaron diminutos pilares de nitruro de boro y giraron el pilar superior con la aguja de un microscopio de fuerza atómica. Este instrumento explora la superficie como un dedo, pero mucho más sensible. Resultó que para girar 60 grados se necesita menos esfuerzo que para girar 120 grados. La diferencia es de aproximadamente el 40%. Es como si el interruptor se accionara fácilmente hacia un lado y con dificultad hacia el otro.
Este interruptor de dos capas atómicas podría ser útil en dispositivos nanoelectromecánicos donde se necesite controlar las propiedades eléctricas del material. Por ahora es solo un experimento de laboratorio, pero demuestra que con un simple giro se puede encender y apagar la polarización. Una cerradura de dos capas ya hace clic; solo falta encontrarle una aplicación.
El par necesario para hacer girar un disco de 500 nm de radio es de apenas unos 10⁻¹⁸ N·m, comparable al momento de fuerza que ejerce el peso de una bacteria sobre un brazo de un micrómetro.