Tras el impacto que formó la Luna, la Tierra se volvió una esfera líquida. El 'amasado' gravitacional calentó el planeta, prolongando la vida del océano de magma de 30 a 500 millones de años, según el oxígeno disponible. El vapor de agua retenía el calor, y las mareas débiles enriquecían el aire con
arXiv:2511.00952 · 2025-11-02