Radiación electromagnética visible al ojo humano, estudiada aquí por su comportamiento en resonadores.La luz es radiación electromagnética que se encuentra dentro del espectro visible, típicamente con longitudes de onda de aproximadamente 380 a 750 nanómetros. Se comporta tanto como onda como corriente de partículas llamadas fotones, una dualidad que se halla en el corazón de la mecánica cuántica. En el contexto de los resonadores, la luz puede ser confinada y amplificada, dando lugar a fenómenos como ondas estacionarias, acción láser y electrodinámica cuántica de cavidades, donde se intensifica la interacción entre la luz y la materia.
La teoría ondulatoria de la luz fue establecida por Christiaan Huygens en el siglo XVII, mientras que la naturaleza corpuscular fue retomada por Albert Einstein en 1905 con su explicación del efecto fotoeléctrico, por el cual recibió el Premio Nobel en 1921.
La luz se propaga como campos eléctricos y magnéticos oscilantes, y su interacción con la materia depende de la energía de sus fotones. En un resonador, como una cavidad óptica con espejos, la luz rebota de un lado a otro, y solo ciertas frecuencias que satisfacen la condición de resonancia se mantienen. Este confinamiento puede aumentar drásticamente la intensidad del campo luminoso y la fuerza de su acoplamiento con átomos u otras partículas, permitiendo un control preciso de los estados cuánticos y posibilitando tecnologías como los láseres y los sensores ópticos.
La luz en resonadores se utiliza en tecnología láser, comunicación óptica y computación cuántica, donde sirve como portadora de información y como herramienta para manipular estados cuánticos.
La velocidad de la luz en el vacío es exactamente 299,792,458 metros por segundo, una constante fija que define el propio metro.
Aún no hay artículos