
Los microscopios electrónicos usan haces de electrones con longitudes de onda de De Broglie muy cortas, lo que les permite ver detalles miles de veces más pequeños que un microscopio óptico. La difracción de neutrones ayuda a estudiar la estructura de los cristales. ¡Incluso los orbitales atómicos en la química cuántica son ondas estacionarias de materia alrededor del núcleo!