
El principio aparece por toda la mecánica cuántica: explica la difracción de partículas, la estructura atómica y el funcionamiento de los microscopios de efecto túnel. La energía y el tiempo también están relacionados: cuanto más corta es la vida de una partícula, más incierta es su energía. Esto permite que surjan partículas virtuales en el vacío durante un instante. En la práctica, por ejemplo en óptica: cuanto más exactamente queramos medir la frecuencia de una luz, más largo debe ser el tiempo de medición.