
Descubierto por Werner Heisenberg en 1927. Surgió del formalismo matemático de la mecánica cuántica, desarrollado por científicos como Erwin Schrödinger, Paul Dirac y otros.
La onda que describe una partícula tiene una anchura en el espacio y una frecuencia en el momento. Así como un acorde musical no puede comprimirse en un solo instante y a la vez tener un tono puro, una partícula cuántica no puede estar perfectamente localizada sin incertidumbre en su velocidad.