
La idea fue propuesta en 1964 por Peter Higgs y otros científicos. Casi medio siglo después, en 2012, los físicos del Gran Colisionador de Hadrones (una enorme instalación para hacer colisionar protones) registraron una partícula que coincidía con las predicciones.
Un pez en el agua se frena debido a la resistencia del medio; de manera similar, el campo de Higgs frena las partículas, dándoles masa. Cuanto más fuerte es la interacción de la partícula con el campo, más masiva es. La oscilación de este campo se manifiesta como el bosón de Higgs, similar a una onda sonora en el agua.