
El telescopio lleva el nombre de Edwin Hubble, el astrónomo que demostró la expansión del universo. El proyecto comenzó en la década de 1970, y el lanzamiento tuvo lugar el 24 de abril de 1990 a bordo del transbordador Discovery. Las primeras imágenes estaban borrosas debido a un defecto en el espejo, pero en 1993 los astronautas instalaron una óptica correctora y el telescopio empezó a funcionar a pleno rendimiento.
El Hubble utiliza un sistema de espejos para enfocar la luz y sensores digitales, similares a los sensores de las cámaras fotográficas. Orbita la Tierra a una velocidad de unos 27.000 km/h, completando una vuelta cada 97 minutos. Los paneles solares alimentan sus instrumentos, y los giroscopios ayudan a apuntar con precisión a los objetivos, como un barco que mantiene el rumbo en el océano.