
La superconductividad fue descubierta por Heike Kamerlingh Onnes en 1911, al enfriar mercurio a temperatura del helio líquido. Más tarde, en 1933, se descubrió el efecto Meissner, y en 1957 Bardeen, Cooper y Schrieffer crearon la teoría BCS, explicando el mecanismo mediante intercambio de fonones.
A temperaturas ultrabajas, los electrones, que se repelen, encuentran la forma de atraerse a través de la deformación de la red cristalina: como si dos bolas sobre un colchón de muelles se acercaran al hundirlo. Se forman pares de Cooper, que condensan en un único estado cuántico y fluyen sin resistencia.