Los electrones comunes (fermiones) no soportan a los vecinos, mientras que los bosones, al contrario, se atraen entre sí. Al sustituir los fermiones por bosones en el modelo de las fuerzas fundamentales, los físicos presenciaron el nacimiento de un insólito patrón ajedrezado. Este truco promete un avance en los simuladores cuánticos, donde los caprichosos fermiones frenan los cálculos.
🎯 Los bosones llevan el nombre de Satyendra Bose, quien en 1924 envió a Einstein un trabajo sobre la estadística de la luz. Juntos predijeron el condensado de Bose-Einstein, un estado en el que una multitud de átomos se fusiona en una sola partícula gigante.