Los láseres satelitales se quedan ciegos ante las nubes: el brillo especular impide saber si hay agua o hielo. Los físicos encontraron un resquicio: un filtro cuántico que captura justo ese brillo. Combinando dos láseres, el mapa de nubes será más preciso y los pronósticos meteorológicos, más fiables.
🎯 El reflejo especular de las nubes de hielo puede ser tan intenso que 'ciega' por completo a los láseres satelitales, volviéndolos inútiles para analizar la composición de las nubes.