Los científicos han encontrado una manera de medir la polarización de la luz con una iluminación extremadamente baja, cuando hay tan pocos fotones que los métodos convencionales no funcionan. El nuevo enfoque, similar a reconstruir un cuadro a partir de pinceladas dispersas, aprovecha las relaciones entre puntos de datos vecinos y el aprendizaje automático. Esto permite obtener información detallada sobre la polarización en función de la longitud de onda incluso en una oscuridad casi total. Imagina: ¿cómo unos pocos fotones pueden revelar propiedades ocultas de un material?
Cuando hay poca luz, la cámara no puede determinar su polarización — la imagen se convierte en un caos de puntos dispersos. Es como intentar reconstruir un cuadro a partir de unas pocas pinceladas aleatorias. Pero si las pinceladas caen sobre una misma línea, un ojo entrenado adivina lo que falta.
Los investigadores crearon un algoritmo que utiliza el mismo principio. Sabe que la polarización (la orientación de la onda de luz) normalmente cambia suavemente al pasar de un color a otro — así fue entrenado con ejemplos.
De esta manera, a partir de unos pocos datos спектроскопическим (de color), predice los valores faltantes.
El método no requiere equipos complejos y funciona incluso con fotones individuales. Será útil para estudiar экзопланет distantes — por ejemplo, para deducir por la luz reflejada si tienen vegetación, incluso si solo nos llegan unas pocas partículas de luz. O para фотометрии (medición de brillo) ultrasensible en laboratorios.
🎯 Las gafas polarizadas normales son casi inútiles al anochecer — bloquean parte de la luz, haciendo que una imagen ya de por sí tenue sea aún más oscura. El nuevo método reconstruye la orientación de la luz a partir de datos escasos, devolviendo la capacidad de ver en la oscuridad.