La clasificación de fuentes de radio en grandes sondeos sigue siendo un desafío: incluso los algoritmos más avanzados tienen dificultades para reconocer estructuras extensas y vincular la emisión de radio con las galaxias ópticas. A partir de los datos del telescopio ASKAP y del sondeo EMU, se ha puesto en marcha el proyecto Radio Galaxy Zoo EMU, que combina el aprendizaje automático con el etiquetado realizado por científicos ciudadanos para crear conjuntos de entrenamiento para redes neuronales profundas y el futuro catálogo de millones de objetos del cielo sur. El flujo de trabajo integra métodos de detección de anomalías y procesamiento del lenguaje natural, lo que permite involucrar a los voluntarios y mejorar dinámicamente la clasificación. Se presentan los resultados de la primera fase del proyecto y se discute cómo los datos obtenidos complementarán los catálogos científicos abiertos, en particular EMUCAT, y aumentarán su fiabilidad.
El radiotelescopio ASKAP tamiza la arena cósmica y captura millones de fuentes de radio, brillantes «conchas». Son galaxias lejanas галактики, donde agujeros negros supermasivos чёрные дыры expulsan energía. El análisis de las ondas de radio радиоволн revela su composición química. Pero clasificar esta montaña de hallazgos a mano es imposible para los científicos. Aquí entran los voluntarios del proyecto Radio Galaxy Zoo. En la web, cualquiera clasifica las imágenes como si fueran conchas en la playa: ¿una galaxia solitaria o una estructura compleja? El ojo humano detecta lo que los algoritmos pasan por alto. Luego estas etiquetas se introducen en redes neuronales y la máquina aprende a clasificar por sí misma.
Gracias a miles de participantes, el catálogo EMUCAT se ha vuelto más preciso y aún quedan millones de descubrimientos por delante. Así nace el orden del caos, y la ciencia avanza con el esfuerzo común.
🎯 Las ondas de radio atraviesan el polvo sin obstáculos, por eso los radiotelescopios detectan [tag:galaxy]галактики[/tag] invisibles para los telescopios ópticos.
🎬 En «Contacto» de Sagan, los radioastrónomos captan mensajes extraterrestres; nuestro proyecto también «escucha a escondidas» el cosmos, pero de momento solo oye las voces de [tag:galaxy]галактик[/tag].