En el marco del modelo PXP, implementado en redes de átomos de Rydberg, se investigó la aparición de una 'memoria' local del estado inicial. La mayoría de los estados propios del sistema obedecen la hipótesis de termalización de estados propios (Eigenstate Thermalization Hypothesis), pero existen excepciones: cicatrices cuánticas de muchos cuerpos (quantum many-body scars), que violan la termalización. En este trabajo se estudió la preservación de la memoria local utilizando la fidelidad local y la dinámica de observables locales. Se demostró que dos tipos de estados iniciales —θ-simétricos y bloqueados— muestran una reminiscencia local estable: los valores de fidelidad son cercanos a la unidad y las fluctuaciones se suprimen al aumentar el tamaño del sistema. Estos resultados indican que, en regímenes no ergódicos, es posible una memoria local estable en un trasfondo de dinámica global compleja, lo que aporta una nueva comprensión de la naturaleza de las cicatrices cuánticas y la dinámica de sistemas con restricciones.
Normalmente, cualquier perturbación en el mundo cuántico se dispersa como ondas en el agua. Pero en sistemas con la regla de 'no puedes estar al lado en estado excitado', aparecen patrones especiales: las cicatrices cuánticas. No desaparecen, como olas congeladas en el tiempo.
Los científicos estudiaron dos tipos de configuraciones iniciales de estas cicatrices y descubrieron que incluso pequeñas partes del sistema replican casi a la perfección el estado original. A medida que el sistema crece, las desviaciones aleatorias se reducen. Como una fotografía incrustada en una película dinámica, la memoria local resiste el caos.
Esto cambia nuestra comprensión de la entropía y el desorden, y abre el camino hacia computadoras cuánticas ultraestables. Los experimentos con espectroscopía ya confirman estas ideas, acercándonos al control de la memoria cuántica.
🎯 Los átomos en estos experimentos son comparables en tamaño a bacterias: hasta milésimas de milímetro.
🎬 En la novela de ciencia ficción 'Visión ciega' de Peter Watts, una nave alienígena usa estados cuánticos para preservar la conciencia; tal vez las cicatrices cuánticas podrían ser la base de esa tecnología.